martes, 19 de febrero de 2019

Vestido de cuadros escoceses grises

    Curioseando por pinterest encontré esta imagen y, con los problemas que tengo para encontrar ropa que me guste, decidí modificar el modelo para hacerlo cómodo para mí y confeccionármelo.


     Lo primero que pensé fue en añadirle mangas, ya que yo en invierno soy la persona más friolera del mundo 😜, pero no me gustaba la idea de mangas largas, creo que le restaría elegancia al modelo, así que me decidí por mangas tres cuartos.


     La tela en la que iba a confeccionarlo la tenía bastante clara, un escocés a cuadros grises y con un poco de pelo que me gusta mucho, y para darle un poco de vidilla al modelo pensé que la pieza de tela que se ve por la abertura de la falda fuera de raso color fuxia. Y como ya he dicho antes, soy friolera (mucho), decidí forrar la  parte superior de cuerpo con forro polar superfino que encontramos una vez en Ikea (se supone que era una mantita, pero como forro para vestidos es ideal).




    Para poder hacerla más cómoda y que no hubiera una costura desde el bajo del vestido hasta el hombro que cortara todos los cuadros por el lado que tienen la abertura, decidí hacer que las pinzas de la falda solo llegaran a la cintura para que así la asimetría solo afectara a la falda.
    Cosí la pinzas del delantero y de la espalda, tanto de la tela principal como del forro y la porción de la abertura de la falda que tenía que quedar cerrado, luego cosí a mano el resto de la abertura para que las vistas no se movieran en ningún momento.




    Al cuerpo del forro de uní la falda de raso y tras colocar la cremallera en la espalda cosí el polar, primero a la cremallera y al terminar el vestido a la cintura para que todo quedara asentado. También añadí unas puntadas al forro en las mangas y en el escote para que este no asomara y se viera.

 


Y así queda el vestido una vez terminado, espero que os guste:


No me parezco en nada a la modelo del principio 😜

martes, 22 de enero de 2019

Periplos de un sombrero

    Hace años me compré un sobrero de paja para el verano, el sol directo en la cabeza hace me den jaquecas. Poco tiempo después fuimos a las fiestas medievales de Sigüenza y mi madre lo uso, convenientemente adornado de plumas dorada y rojas, para su traje de corte alemán.
    El pobre sombrero estuvo dando vueltas de armario en armario (ya que yo conseguí otro para mi cabecita en verano), hasta que un día lo volvimos a sacar para complementar el traje 1900 de mi madre.
    Tanto tiempo y tantos traslados le pasaron factura (cambios de lugar en el almacén de la tienda, de la tienda a casa cuando cerramos, el doble cambio de domicilio hasta que por fin llegamos a Talamanca), tenía varios rotos en el ala. Los arreglé con entretela termofijable y para que no se vieran los parches forré todo el sombrero con tela verde a juego con el traje.

    Compramos una boa de plumas color chocolate y, mediante puntadas discretas, lo colocamos en la parte superior del sombrero cubriéndolo prácticamente todo.


    Estoy muy contenta de como quedó, pero después de usarlo durante todo un día, a mi madre le resultó incomodo ya que el contorno de la copa es muy grande para ella y se bambolea y al ser de ala ancha...
    Entonces fue cuando tuve noticia del 150 aniversario de la entrega de El Retiro al pueblo de Madrid por parte de la reina Isabel II. Me hice un traje con crinolina y comencé a hacer el de mi madre, pero para esa fecha vino mi tía de visita desde Francia y mi madre no pudo participar, pero la capota ya estaba terminada 😄
    Desmoté las plumas y quité la tela que cubría el sombrero y, tras buscar mucho por internet, separé el ala de la copa. Antes de cortar apliqué una generosa capa de cola blanca para que la paja no se deshiciera (a Sherlock el gusta lamer la cola blanca, lo cual hizo que este paso fuera una odisea).



























        Volví a colocar el ala del sombrero pero esta vez en un ángulo diferente para en vez de que fuera plana y abierta se quedara más cerrada como un cloché.




     Recorté el ala por detrás para que no molestara en el cuello y quité la cinta de plástico roja que rodeaba todo el sombrero


    Una vez terminada la base, solo queda decorar y camuflar las huellas de su transformación. Con pegamento caliente (la opción más adecuada era coserlo todo a mano, pero tenia un aligera tendiditis y no quería empeorarla) coloqué tiras de encaje fruncido en el interior del ala cubriéndolo y una más en el borde exterior. Después puse las cintas de organza que "atan" la capota y la cinta de terciopelo que conforma la banda, las plumas y para tapar las puntas de estas un lazo hecho con cinta de terciopelo.





domingo, 30 de diciembre de 2018

Día en la campiña 1805

    Como gran proyecto para 2019 estoy intentando organizar un (esperemos que gran) evento para este verano, y se trata de recrear un día de campo de 1805.
    La idea es que nos juntemos muchas personas en la chopera de Talamanca de Jarama para un gran picnic con juegos y trajes de la época napoleónica.
    Espero con muchísima ilusión que esto deje de ser un simple propósito para convertirse en una espectacular realidad.


    Además sabed que he abierto un grupo en facebok para ir organizandolo y que todo el que quiera participar pueda colaborar con sus ideas o simplemente seguir el progreso.
    Y con este deseo me despido de vosotros y del año 2018, pasadlo bien!!!

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Boina perlada

    Hace unos días mi madre se compró una boina de color rosado, de estas que están tan de moda en estos momentos, para que la decorara con perlas. Es un trabajo sencillo, pero laborioso ya que cada perla hay que coserla individualmente (excepto las que están en forma de flor) para que bajo la boina no haya un entramado de hilos que pudiera engancharse. También tiene la ventaja de que si se rompe un hilo solo se cae una perla, no varias en cascada.


    Decidí bordar rosetones de perlas a modo de flores en el ala interior y la parte superior las puse salpicadas.




sábado, 15 de diciembre de 2018

Proyecto: Les medievales de Bonaguil, Qamis o camisa

    Os presento la qamis o qumîs, la camisa que las moras llevaban a cuerpo, tradicionalmente estaba hecha de lino, en raras ocasiones de algodón y solamente la élite las tenían de seda, y cuanto más fina y transparente fuera más riqueza y clase demostraba.



    Después de desglosar el patrón con las medidas necesarias sobre el papel, lo pude pasar a tela, que en este caso fue bastante difícil pues al tratarse de una tela tan ligera y vaporosa (gasa de seda) cada vez que intentas hacer una linea la tela se mueve sola.


    Tras mucho esfuerzo, gritos y algunos insultos conseguí todas las piezas necesarias. Y aunque parezca raro se tiene que coser en un orden determinado, sino se vuelve bastante complicado:
    Se fruncen las piezas laterales (faldas, las he llamado) y se cosen a los costadillos.


    A las mangas se les colocan los triángulos exteriores.


   Se cosen los costadillos a las mangas por el lado que va junto al cuerpo, se pespuntean los hombros y las larguísimas piezas laterales se unen al cuerpo central. Tras esto solo queda cerrar las costuras laterales.

    Solo queda terminar el escote y el bajo y la qamis está terminada.