miércoles, 2 de marzo de 2016

Conjunto de paseo de 1900. Primera parte - Pololos

    Hacia finales de abril o primeros de mayo, vamos a realizar una reconstrucción de la vida de las damas y los caballeros del decenio de 1900 a 1910, y durante un día iremos de excursión como se hacía en aquel entonces.
    Y para que el día sea lo más autentico posible, ya hemos comenzado a realizar las prendas que llevaremos, en mi caso empezando por la ropa interior, que como soy nueva en todos estos menesteres, tengo que hacer porque no tengo nada de nada.
    El post se hoy está dedicado a los pololos, prenda inprescidible para todas las señoras y señoritas, ya que guarda el pudor y la higiene.
    Los pololos o calzones femeninos tienen una larga historia, pero el modelo que nos ocupa empezó a usarse con asiduidad a mediados del S. XIX, en torno a 1840, cuando las faldas de crinolina comenzaron a tomar cada vez más amplitud.
    Con la dificultad que implicaba por ir al baño con semejantes vuelos, los calzones tenían una abertura en el centro que facilitaba el acceso de las damas al inodoro. Esta abertura se consevaría hasta la desaparición del corset, puesto que los pololos se colocaban bajo este; aunque las bailarinas de cancán fueron las precursoras en el cierre de ésta, para que los clientes no pudieran ver sus intimidades.
Mujer vestida con camisa, calzón y corset, de la década de 1900
Pololos de 1900, donde se puede ver prefectamente la abertura en el centro.
    Así que lo primero que he hecho tras encontrar un patrón de la época ha sido ampliarlo a tamaño real, pasarlo a un tejido de algodón blanco que guardaba para este propósito, ya que ha sido lavado múltiples veces, dándole así un tacto muy agradable y la textura adecuada para una prenda íntima.
Patrón de pololo, original de 1907

Como las medidas veían en pulgadas, las traduje a centímetros para mayor facilidad

Y este es el resultado...
    Tras marcar y cortar el pololo, he cosido las patas y rematado los cantos de la abertura central.


     He fruncido la cintura y colocado la cinturilla, donde he cosido un macho de corchete y varias presillas de hilo para poder elegir el contorno adecuado de cintura (además siempre se pueden añadir más, por lo que engorde o adelgace, los pololos serás de la talla adecuada).

Crucé la parte posterior, en la unión de la pata derecha y la izquierda, para mayor comodidad.

Otra vez un montón de alfileres para que el frunce no se mueva :)

Cerré la cinturilla a mano, es agradable trabajar el algodón de esta manera, pero hay que elegir la aguja con cuidado para pase bien.

El corchete macho...

...Y las presillas.
    Llegados a este punto nos hemos probado los calzones, y hemos descubierto que había que rectificar algunas medidas, ya que la abertura quedaba muy baja y el bajo de la pata llegaba a la pantorrilla, si le añado un volante y puntillas, llega al tobillo :(
    Rectificaciones hechas, y todo vuelto a coser (esta vez a mano, porque me he caído y tengo que guardar reposo), le he añadido un volante y unos cuantos encajes y cintas...

Miniaguja y mini puntadas para colocar la puntilla.
    Y este esel resultado...



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