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sábado, 14 de diciembre de 2019

Como hacer borlas



    Os quiero enseñar una manera sencilla de hacer borlas, para ello necesitaremos unos pocos materiales:
    - Hilo (o lana, dependiendo de lo que queráis hacer las borlas)
    - Cartón duro
    - Cúter y tijeras

    Cortamos el cartón en rectángulo, de manera que el alto sea medio centímetro más largo que la borla que queréis hacer y lo bastante ancha para podáis cogerlas bien. Necesitaremos 2.
    Las mías miden 4cm *12cm.


    Colocamos entre ellas las hebras de hilo que van a sujetar la borla; yo puse doce, además bastante largas, porque las iba a trenzar. Como eran muy largas, las enrollé al extremo de los cartones y la pegué con celo para que no molestaran.




















    Enrollamos en el centro del cartón el hilo (o la lana) con la que vamos ha hacer la borla. Tiene que quedar bastante tupido.


    Desatamos las tiras largas y las anudamos, apretando fuerte (es posible que necesitéis la ayuda de otra persona), por encima de "la borla".


    Por la parte en la que no está el nudo, metemos el cúter entre los dos cartones y cortamos todos los hilos de "la borla".
    Si el nudo de las bridas que sujetan todos los hilos se ha quedado un poco flojo, es el momento de darle la vuelta y hacerle un par de nudos más.


    Sujetamos todos los hilos hacia abajo, cogemos una hebra del mismo color (u otro 😉) y le damos unas cuantas vueltas para asegurarlos.



    Lo enhebramos y pasamos la aguja de lado a lado de la borla ( por la parte que hemos enrollado) para fijarlo y por último hacia abajo, para camuflar el hilo perdido.



    Recortamos con las tijeras para igualar y ya está lista la borla.


    A mí me queda trenzar las cabos superiores, para lo que pinche la cabeza de la borla en un maniquí.




martes, 24 de septiembre de 2019

Redecilla de terciopelo negro



    Para completar el traje que llevé para el 10º aniversario de Anacrónicos quise hacerme una redecilla para el pelo. Buscando en antiguas revistas, encontré un modelo que me gustó mucho (La Mode Illustrée: Journal de la famille, 1864). Estaba hecha en cintas de tafetán y decorada con cuentas de jade. Estuve buscado las cintas de tafetán durante unos cuantos días, pero solo las encontré aquí y se me salían de presupuesto; así que decidí aprovechar unas cintas de terciopelo que me habían regalado y como decoración en la intersecciones puse tres pequeñas cuentas de azabache, de las que tengo un montón.


    Siguiendo las instrucciones de la revista (de la cual hice unos recortes para tenerlo todo en una sola imagen, porque la información venía en distintas páginas) hice un ovalo en un papel de 34 cm de alto por 26 de largo, siendo la parte de abajo más puntiaguda (lo dice así en el texto). Después trace la lineas-guias sobre las que irían las cintas. y Coloqué el patrón sobre uno de los cojines del sofá para poder clavar todos los alfileres que iba a necesitar.


    Dispuse todas la cintas de uno de los lados y poco a poco fui entrecruzando las del otro lado hasta que todo estuvo cubierto.



    Pinché un alfiler en cada cruce para poder levantar la labor poco a poco a la hora de coser las perlas y que no se deshiciera todo el trabajo. Tardé varios días en terminar esta parte, ya que había que quitar un alfiler, meter el nudo del hilo entre las dos cintas, pasar el hilo hacia abajo y luego hacia arriba para unir el cruce, colocar el azabache y cerrar la puntada de manera discreta, para que no se viera. Uno a uno.






























    Una vez quité el ultimo alfiler, empecé a preparar la diadema (información que encontré en otro número de la revista). Corté un pieza de tul grueso y lo cerré sobre si mismo como si fuera un tubo, el largo es la medida de la cabeza por la parte de arriba, de oreja a oreja; y le cosí las cintas de la parte de arriba de la redecilla. Las de la parte de abajo las uní a una goma (y sí, en 1850 había gomas, estaban hechas de hilos gruesos de caucho que entretejían en algodón).





























    Para ocultar el tul, que al ser blanco llama un montón la atención en una redecilla negra, puse una blonda de encaje negra en pequeños pliegues.

 

   Probé a hacer las "coques" que vienen en el modelo original con una cintas de falla en color fucsia a combinar con el traje, pero por mucho que lo intentar no me salía como quería; así que pensé que lo sencillo podría quedar bien e hice una trenza. Me encantó como quedaba, solo que para rematar le puse unos lazos al final de cada extremo, ya que no es una época que destaque por la simplicidad.




  


miércoles, 19 de diciembre de 2018

Boina perlada

    Hace unos días mi madre se compró una boina de color rosado, de estas que están tan de moda en estos momentos, para que la decorara con perlas. Es un trabajo sencillo, pero laborioso ya que cada perla hay que coserla individualmente (excepto las que están en forma de flor) para que bajo la boina no haya un entramado de hilos que pudiera engancharse. También tiene la ventaja de que si se rompe un hilo solo se cae una perla, no varias en cascada.


    Decidí bordar rosetones de perlas a modo de flores en el ala interior y la parte superior las puse salpicadas.




domingo, 5 de agosto de 2018

Proyecto: Les medievales de Bonaguil, Likka

   "... deja ver no solo el calzón largo o corto que llevan debajo, sino también el largo y a veces decorado cordón que ata este calzón y que podríamos llamar likka. son cinturones de que según Ibn al-Jatib tanto presumían las damas granadinas en su tiempo." Esta es la descripción que hace Gonzalo Menendez Pidal en su libro La España del siglo XIII leída en imágenes.
    Así pues decidí que como mora de alta cuna, mi madre tendría una likka bordada y decorada.
    En la mecería compramos cinta de tafetán (porque la de raso resbala mucho y como tiene atar unos pantalones no era una buena idea) de color verde bosque y de 8cm de ancho.
    Para decorarla me inspiré en los bajorrelieves de la Alhambra, en particular de las flores de la sala de los Mocárabes


    Como iba a bordar los bordes y no quería que se vieran los remates, hice que los finales de la cintas fueran doblados sobre si mismos, por ello calculé 1cm para el orillo y dos zonas de 12cm para los bordados. 



    Dibujé la flor con jabón en el espacio superior, y con hilo de torzal rojo empecé a bordar los triángulos. Admito que en un principio iba a rellenar las hojas pero tras varios intentos (y viendo que tenía el tiempo justo) abandoné la idea y solo trabajé el borde superior con torzal blanco.


Tras eso, y para darle un toque más rico, bordé con hilo de plata las separaciones del cuerpo y coloqué unas cuantas perlas.



    Para la otra cara del bordado trabajé una filigrana en hilo de seda morado pálido y en cada punto de encuentro coloqué una perla. La verdad es que me sorprendió el efecto conseguido.
 


   Cosí con pequeñas puntadas los bordes de las dos zonas de bordado y rematé el likka con unas pocas perlas más.


Y así es como ha quedado:





lunes, 3 de octubre de 2016

Preparando el invierno

    Ya estamos a principio de octubre y el invierno está a la vuelta de la esquina. Como creo que va ha ser un invierno muy frío, he decidido hacerme un jersey de lana gorda y para ello he deshecho un antiguo jersey que le hice a mi marido cuando eramos novios y que solo se ha puesto una vez (que cuente que él me avisó que no se lo iba a poner porque no le gustan los jerseys, pero yo me encabezoné en hacerlo). Estaba hecho de dos tipos de lana (ambas del número 10) una en jaspeado blanco y negro y la otra toda negra.
    Para el modelo, mi madre me prestó unas cuantas revistas de punto y después de hacer un montón de pruebas (el número de las agujas, el número de puntos y vueltas por centímetro, etc) me decanté pon un modelo que utilicé de base para poder crear mi jersey.
    Primero hice la espalda y el delantero, la parte negra de la cintura en punto elástico 2/2 y el pecho en la lana jaspeada con punto jersey del revés.




























    Las mangas la realicé al mismo tiempo ya que como tenía muy poca lana negra (dos pelotas) y tras montar el cuerpo, era la única manera de que salieran iguales.


    Lo ultimo fue hacer el cuello, bastante alto para que se enrolle sobre si mismo.
    Cosí las piezas entre si, delantero con espalda, las costura de las mangas, las sisas y el cuello al escote.


    Se rematan todos lo hilos que se quedan sueltos dentro del jersey...


     Y listo!!!


lunes, 26 de septiembre de 2016

Ridículo en punto de cruz

    Como sabéis para las recreaciones históricas quería hacerme un ridículo (bolsito de mano) bordado en terciopelo. Intenté con varias técnicas pero el terciopelo es un tejido con el que no es fácil trabajar, ya que debido al pelo no se pueden hacer calcos de bordados como normalmente se hacen. Así que me decidí por el punto de cruz, que es una técnica que conozco bien y es fácil y rápida de realizar, que no necesita llevar un dibujo a la tela por que este se encuentra en una cuadrícula de papel.


    Como el terciopelo es un tejido de urdimbre cerrada, busqué una tela con ligamento tafetán (como el lino) bastante abierto para que me sirviera de base sobre la que trabajar. Compré un metro de visillo verde cuyos hilos eran fáciles de sacar porque esto era la otra necesidad que tenía, ya que una vez terminado el bordado hay que quitar todos los hilos para que solo se vea el terciopelo.
    Puse el visillo verde sobre un pedazo de terciopelo de algodón azul cielo, lo uní con unas puntadas y le coloqué el bastidor para que nada se moviera.























 
  



    Buscando por Internet encontré una imagen (con su patrón correspondiente) de unas violetas en tonos azules que quedarían muy bien con el terciopelo. Copié el patrón en una cuadrícula de papel y tras seleccionar los hilos que mejor de iban (no tenían numeración) empecé a bordar en los momentos de ocio.

    Una vez terminado el bordado, saqué el bastidor y recorté la tela de visillo sobrante y, con paciencia y unas pinzas, fui quitando todos los hilos que estaban dentro de las puntadas del bordado (había tenido mucho cuidado al bordar no "morder" ninguno de los hilos y que la puntadas estuvieran en el centro del "agujero").






Marabunta de los hilos de la tela de visillo una vez quitada :)

    Todo lo demás es repetición de como se hace un bolsito con boquilla metálica que hice para el ridículo en hardanger, pero un poco más sencillo porque el bordado está centrado y no hay que preparar los bordes para el deshilado.
    Y así es como quedó, aunque quiero cambiarle el asa, posiblemente le ponga una cadenita si no se me ocurre algo mejor.


El interior le hice en raso azulón.